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GIGANTESCO FRAUDE EN VENEZUELA
Marcos Villasmil
En horas de esta madrugada, los tres miembros oficialistas del Consejo Nacional Electoral, Francisco Carrasquero, Jorge Rodríguez y Oscar Battaglini, han perpetrado, ante el asombro general venezolano, un gigantesco fraude que hace recordar el perpetrado por el dictador Marcos Pérez Jiménez a fines de 1957.
Luego de una larga jornada electoral, sólo concluida en horas de la medianoche, debido a los retrasos causados por el operativo de votación implementado por el CNE, estos tres señores emitieron un resultado absurdo, según el cual el presidente Chávez habría sobrevivido el referendo revocatorio.
Los otros dos miembros de la directiva del CNE, Ezequiel Zamora y Sobillas Mejías, se apresuraron a dejar en claro, en rueda de prensa aparte, que los tres señores de la mayoría no habían permitido ningún acceso a la información electoral, ni siquiera a los otros compañeros de directiva; y que era falso que se hubiera producido alguna reunión de la directiva del cuerpo con el fin de discutir este primer boletín electoral.
La Coordinadora Democrática reaccionó denunciando el fraude, y dando sus propias cifras del resultado (las cuales, curiosamente, son las usadas por los chavistas, pero adjudicándole al NO los votos del SÍ.)
Las cifras de la coordinadora, que reflejan ciertamente la realidad de lo vivido el domingo, y que posee el soporte de las copias de las actas de cada mesa, era sobre una base de poco más de 8 millones y medio de votantes, con un 59.4% de votos para el SÍ, y un 40.6 % de votos por el NO. Esto, daría un resultado de más de cuatro millones y medio de votos a favor de la revocatoria, y cerca de tres millones y medio a favor del NO. Al trasponer las cifras los agentes chavistas en el CNE, se da el caso curioso, a todas luces increíble, de que la oposición no habría logrado que sufragaran por el SÍ ni siquiera el número de votantes que firmaron pidiendo la convocatoria del referendo.
Era vox populi, desde temprana la tarde del domingo, que millones de venezolanos tendrían que pasar largas horas para votar, debido a la incompetencia y mala intención de los rectores chavistas. Las famosas máquinas cazahuellas impuestas por el capricho del rector Jorge Rodríguez sólo sirvieron como un inmenso filtro para poner a prueba la voluntad de la gente de defender su derecho a la democracia y la libertad. Toda esta gesta de paciencia y de deseo de votar fue observada in situ por los delegados y observadores internacionales, entre los cuales el PDC de Cuba envió una delegación encabezada por su presidente, Marcelino Miyares. Hubo también representantes de otros partidos de la democracia cristiana mundial, parlamentarios europeos y latinoamericanos así como expresidentes de diversos países del área.
Toda Venezuela fue sorprendida por este madrugonazo. De tal forma que hoy, los titulares de la prensa en general reflejan lo que todo el mundo sabía: el triunfo del SÍ.
Al momento de redactarse estas líneas, a las 7:00 am, todavía no ha habido ningún pronunciamiento del Centro Carter o la OEA. Sin embargo, en sus declaraciones posteriores al anuncio del CNE, líderes de la oposición aclararon que habían advertido tanto a Jimmy Carter como a César Gaviria acerca de lo que podría intentar hacer el gobierno.
Las próximas horas en Venezuela pueden ser decisivas; la posición de las instituciones internacionales puede marcar el destino del país. Debe entenderse que la solución no puede ser sólo jurídica; tiene que ser también política. Si bien es necesario que se haga una investigación exhaustiva, y que se consignen pruebas del delito cometido, es importante también que se denuncie sin vacilaciones lo ocurrido. |