| Cuba y el cine en sus inicios |
| Escrito por Héctor Arturo | |||
| Jueves 26 de Enero de 2012 20:11 | |||
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El regador regado El domingo 24 de enero de 1897, los cubanos entraron a la historia como uno de los primeros públicos del mundo que presenciaron una exhibición cinematográfica.Antes de aquel histórico día, los emisarios del estadounidense Tomas Alba Edison habían incursionado en algunas salas habaneras con un aparato llamado Kinetoscope que, sin embargo, no logró competir con el invento de los hermanos franceses Lumiere. Nadie sabe por qué los Lumiere inscribieron a Cuba entre los primeros países donde presentaron su novedoso ingenio, si se tiene en cuenta que la Isla estaba en plena guerra de independencia contra los colonialistas españoles. Pero el caso es que el 15 de enero de 1897 desembarcó en el puerto habanero Gabriel Veyré, emisario de los inventores. De inmediato el francés alquiló el local ubicado en el Paseo del Prado Nº 126, adquirió decenas de sillas y trabajó arduamente para que en el recinto no penetrara la luz y se mantuviera oscuro, como es imprescindible aún para las proyecciones cinematográficas. El sábado 23, con todo listo, Veyré, ofreció una función a las autoridades coloniales y a la prensa radicada en La Habana. A la mañana siguiente, todos los diarios de la capital cubana reseñaban el acontecimiento y ello ayudó mucho a Veyré, quien programó tandas de media hora, con inicio a las 6:30 PM y cierre a las 11:30 de la noche. El éxito fue tal que el emisario de los hermanos Lumiere recaudó esa primera noche la asombrosa cifra de 400 pesos de la época, tras cobrarles a los adultos 50 centavos por la entrada y 20 centavos a niños y militares rasos. Los asistentes a la primera presentación cinematográfica en Cuba, presenciaron varios filmes de muy corta duración, titulados El regador regado, La partida de naipes, La salida del tren, El sombrero cómico y Bañistas, aunque para halagar a los gobernantes colonialistas, Veyré también incluyó Infantería española en vivac y Artillería española en combate. El 16 de marzo de 1897 ya Veyré había recaudado más de 20 mil pesos en ganancias netas por estas proyecciones. Pero en esa fecha, un principio de incendio le obligó a clausurar el local alquilado y a posponer las proyecciones. Paradójicamente, Veyré había filmado en La Habana, apenas un mes antes, el 7 de febrero, un corto de un minuto de duración que tituló Simulacro de incendio, para lo cual aprovechó un ejercicio de entrenamiento del Cuerpo de Bomberos de La Habana, sin saber que poco después un fuego de verdad arruinaría su negocio. Poco faltaba entonces para que Jorge Casasús se convirtiera en el primer cineasta nacido en Cuba y comenzara a dejar su impronta en el llamado Séptimo Arte que el país desarrolló como industria artística después de 1959.
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... y la soledad suelen provocar desenlaces inesperados.
Nuria, una atractiva psicóloga cubana de cuarenta años, es la mujer del Coronel Arturo Gómez, quien se encuentra al frente de sus tropas en Angola. Ella nunca se imaginó que un breve viaje a Italia, donde acude a dictar una conferencia, cambiaría su vida. Allí, Nuria conoce al profesor Martinelli y los dos se pierden en un juego cargado de erotismo y sensualidad.
A cada encuentro amoroso le seguían cartas eróticas que Nuria pensó había destruido. Nunca pudo suponer que esas cartas caerían en manos de la contrainteligencia cubana.