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La otra Casa Azul
Escrito por Mirta Ojito   
Miércoles 02 de Mayo de 2012 04:28
Aurora Anaya-Cerda, propietaria de La Casa Azul. — Foto: Cortesía Laura Booth

Aurora Anaya-Cerda, propietaria de La Casa Azul. — Foto: Cortesía Laura Booth

La realización de su sueño nutre la pasión de Aurora Anaya-Cerda y los lectores latinos en El Barrio de Nueva York.

La llegada de la primavera trae con ella una nota de optimismo y no se me ocurre nada más optimista que hacerles el cuento de una mujer que está a punto de cumplir un sueño que atesora desde hace 11 años: abrir una librería de barrio.

Y no cualquier librería. Ni cualquier barrio.

Vayamos por partes. Aurora Anaya-Cerda, de 34 años, es la directora de programas familiares y celebraciones culturales del Museo del Barrio —un respetado y querido museo de Nueva York dedicado al arte y la cultura latina. Pero, desde que estaba en su último año de universidad en California, cuando apenas tenía 22, sueña con tener su propia librería dedicada a la literatura creada para y por latinos.

La inspiración surgió mientras trabajaba en una librería de Los Ángeles los fines de semana. La librería tenía un café y un ambiente familiar y acogedor. Más que una librería, era un punto de encuentro para una comunidad latina carente de espacios públicos donde congregarse.

El verano antes de graduarse de la universidad, Anaya-Cerda había viajado a México y visitado La Casa Azul, la casa-museo de la pintora Frida Kahlo. Y de ahí surgió la inspiración del nombre de su librería. Después de graduarse trabajó como maestra de escuela secundaria, pero su pasión era y es la lectura.

"Mi mamá dice que a mí me gustan los libros desde antes de nacer porque ella me leía cuando estaba en su vientre", dice Anaya-Cerda, que nació en Los Ángeles de madre mexicana y pasó los primeros cuatro años de su vida en México.

En el año 2004 visitó Nueva York por primera vez y descubrió El Barrio, un vecindario latino con una gran población mexicana y puertorriqueña. 

"Me sentí cómoda, como en casa", dice Anaya-Cerda, que durante sus paseos por El Barrio hizo dos descubrimientos: primero, que no había librerías; y, segundo, que su destino era mudarse a Nueva York y abrir La Casa Azul de sus sueños en El Barrio.

Al año siguiente se mudó a Nueva York, sin trabajo y sin contactos. Cuando le quedaba el dinero justo para un mes de alquiler y ya había decidido regresar a Los Ángeles, encontró trabajo y empezó a planear su librería. Tomó cursos de negocios, contabilidad, mercadeo y computación. Se hizo socia de organizaciones de vendedores de libros y preparó un plan de negocios.

En el 2008 estaba lista, pero le faltaba dinero. Fue, ahora comprende, el peor año para intentar lanzar un negocio, porque la economía entraba en recesión y las librerías —lejos de abrir— estaban cerrando. En Nueva York ya habían cerrado dos que se dedicaban a los libros en español: Lectorum, que aun vive online (www.lectorum.com), y Macondo.

Pero Anaya-Cerda no se dio por vencida. Lanzó La Casa Azul digital (www.lacasaazulbookstore.com) y empezó a darle alas a su sueño. El año pasado, una conocida le preguntó por qué todavía no había encontrado un espacio para La Casa Azul. Ella le dijo que no tenía suficiente dinero para garantizar el alquiler de un local por varios meses. La mujer, que prefiere permanecer anónima, le hizo una oferta: Estaba dispuesta a darle un préstamo de $40.000 a pagar por cuotas y sin interés, si ella lograba recaudar $40.000. Anaya-Cerda una vez más se volcó al Internet y comenzó una campaña para recaudar el dinero en 40 días.

[ En http://www.aarp.org ]


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