| Meditando sobre un aniversario estéril: el bloqueo al pueblo de Cuba |
| Escrito por Felipe P. Manteiga | |||
| Sábado 11 de Febrero de 2012 23:40 | |||
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Esta fecha cincuentenaria ha motivado excelentes comentarios los cuales, brotando en una cultura libre y vibrante, representan diversos puntos de vista con discrepancias álgidamente argumentadas. Contribuyendo a esta ebullición del pensar y sentir, estas modestas líneas apoyan la eliminación de estas medidas políticas y comerciales; las mismas no son ni apologéticas por lo que pensé cuando las apoyaba ni por mi nuevo pensar. El embargo cubano impuesto en 1962 por el presidente Kennedy al insignificante ratoncinto de campo que osara rugir inesperadamente ha beneficiado a muchos. Para articular mejor mis conclusiones permítanme distinguir por lo menos dos etapas: a) desde 1962 hasta el desmorronamiento de la Unión Soviética y b) desde dicho colapso hasta la fecha. Como punto de aclaración, los embargos han dado resultado cuando se imponen en preparación a un ataque militar; ningún embargo apoyó la heroica gesta de Playa Girón. Una clara razón geopolítica, donde Cuba poco contaba, animaba la etapa A. Al principio la estrategia buscaba aislar el mal del comunismo en la isla, pero en el arsenal americano, otros poderosos instrumentos podrían haber logrado esa inmunización. Lo inadmisible era la alianza con la Unión Soviética. Si hubiera sido con China, otro gallo hubiera podido cantar. Pero cualquier amigo de la Union Sovietica caía en el campo de los enemigos acérrimos enfrentados por las instituciones dirigiendo la política externa de los Estados Unidos. Demandaba una neutralización inmediata. El embargo, desde un punto geopolítico, estaba ampliamente justificado, aunque no lograse eliminar a la dictadura fidelista--un objetivo remotamente ligado al principal: causar el máximo daño posible a la Unión Soviética, el adversario político con gran capacidad nuclear. Por lo tanto, su objetivo buscaba apoyar la política extranjera global. Ese embargo fué un gran éxito al forzar a la Union Sovietica a agotar enormes recursos para mantener artificialmente al ineficiente régimen tropical y al mantener la influencia sovietica, aunque con coletazos por todos lados, prácticamente embotellada en la isla. Ofreció una oportunidad única de enseñarle al mundo el efecto de negarse a colaborar con los intereses políticos y económicos de la nación americana y los beneficios de colaborar (ej.: La Alianza para el Progreso, amplio flujo de inversiones y comercio y transferencia tecnológica). La estrategia apuntalada por estos dos efectos permitió desarticular o prostituir elementos de izquierda opuestos a los Estados Unidos en el Hemisferio. Estos en la práctica no vieron el flujo de recursos y apoyo logístico esperado de quienes tan generosamente financiaban el gobierno de Casto. Entre ellos caben citar la guerra civil en Centro America, la guerrilla colombiana, los movimientos nacionalistas en el cono sur, y las intervenciones militares cubanas en el Africa. En Latino America, menos la cortesia heredada de la corrupta dictadura Somozista, estos no pudieron consolidarse en el poder via las armas Al estallar la paz con el desplome sovietico, la guerra fria terminó. En ese momento, la importancia del embargo desapareció en el ajedrez global. En la etapa B, Cuba pierde importancia. La política hacia Cuba pasa a ser formada más que por nuestros intereses nacionales por los votos del Condado de Dade --de prioridad nacional el embargo paso a ser supeditado a dinámicas analogas a las vistas en políticas de barrio. Y esa base política con sus fuentes financieras fue controlada por y controlaba a, dirigentes profundamente comprometidos a mantener, a todo costo, medidas cada vez más obsoletas, al margen de sus contribuciones a la nación americana o al pueblo cubano. Estas fuentes estaba, y muchas aun están, honestamente convencidas de la validez de la estrategia establecida: candela al jarro hasta que suelte el fondo. Y no era para menos. El fidelismo, aún con el colapso soviético, continuaba firme, sus abusos del poder se profundizaban y los derechos humanos servían como tema retórico de discusión más no de respeto. Miles de cubanos perecían en el estrecho de la Florida y exiliados llegaban continuamente formal e informalmente. A pesar del desplome del subsidio sovietico, la inercia interna le mantenía en el poder. Y las de afuera? Si las políticas de los EEUU hacia la isla hubieran sido más inteligentes y menos dogmáticas...estarían ahora los Hermanos Castro sentados en el trono presidencial? ¿Estarán esas políticas esencialmente equivocadas? Enmarcada por las experiencias ganadas alrededor del mundo, comprometidos con el l renacimiento competitivo de los Estados Unidos en un mundo pluripolar, sintiendo empática compasión hacia el cubano de a pie en la isla y al margen de la política de barrio, la respuesta a esta pregunta es positiva. Están equivocadas y los Estados Unidos y los pueblos cubanos y americanos exigen nuevas políticas más inteligentes, más flexibles y sobre todo, más eficaces. Por esa razón, desde el ocaso del pasado siglo, muchos proponemos una tercera fase: (c) Zero embargo. Además de buscar un cambio en un estatus quo donde lo malo ha perdurado y lo bondadoso ha perecido, a dejar de apostar al fracaso ¿porque preferimos la fase C?
A un nivel, la impecable lógica llama al cambio, el obvio corolario de una victoriosamente concluida guerra fria. Pero en el ambiente de política de barrio, será muy cuesta arribar avanzar hacia nuevos esquemas. Tristemente, los intereses de allá con su lógica sui generis, bloquearán cualquier medida que le quitase al gobierno de Cuba su totí, su embargo. ¿De ser eliminado, quien cargaría la culpa por los descalabros, latrocinios y crueles abusos a los derechos humanos ciudadanos perpetrados por cuadros cada más pódrídos e incompetentes y debilmente supervisados? Por la misma razón motivando a quienes preferimos tragar en seco y apoyar la eliminación del embargo, hay muchos dueños de Cuba cuyo poder depende de la preservación de esta momia política. Tal como ha ocurrido a lo largo de la historia, conforme con los dictados económicos formados durante cincuenta años y las oportunidades comerciales y políticas creadas por los mismos, hay intereses comerciales ganándose el pan aprovechando el ´halo¨ creado por el embargo (cobrando comisiones en remesas, manejando el tráfico y las comunicaciones con la isla, enviando paquetes y medicinas, dirigiendo negocios formales e informales, legales o no, sacando lasca política a esta arcaica anomalia nutrida por el dolor y las aciagas memorias de un pueblo exiliado, y en raras excepciones, lucrando de los vaivenes políticos). Como todos los que hemos manejado personal sabemos jugar con el pan ajeno no es aconsejable. ¿Se opondrán a fondo estos elementos a una evolución política, una que les podría costar su zona de confort a corto plazo a cambio de mayores oportunidades a futuro? A un nivel menos esotérico, tampoco podemos ignorar la realidad emocional golpeando la familia cubana en el sur de la Florida; muchos temen la ausencia del embargo elimine el tratamiento de excepcionalidad a los cubanos, sus immigrantes y su rápida asimilación al sistema. La pregunta es valida: Sans embargo, podríamos perder la incomprensible política (fuera de la lógica politica) ¨dry foot, wet foot¨ y la rápida progresión hacia la residencia y eventual ciudadanía? No solo la reunion familiar, pero muchos negocios cuya supervivencia descansa en la mano de obra relativamente calificada llegada de Cuba y de su demanda por bienes y servicios podrían preocuparse ¿Qué opciones podrían abrir oportunidades compensatorias? La dinámica política cuenta. La democracia americana se basa en el toma y daca del rejuego político; me das y te doy. El embargo ofrece un jugoso regalo a los administradores políticos de ambos partidos: un bloque de votos potencialmente decisivos a los cuales no hay que darles nada--ni contratos, ni subsidios, ni representaciones, ni nombramientos; la baratísima promesa de preservar el embargo vasta. Este voto relativamente barato tiene su impacto en el financiamiento de campañas políticas y reduce el frecuentemente oneroso pago político al ganador. Parafraseando un poderoso lider militar: Miami vale un cafe en Versailles. No he escuchado ninguna preocupación al respecto, pero se como piensan mis amigos y como manejan sus campañas. ¿Cual será la ecuación politica en Washington, en New Jersey, y en la Florida? ¿Como podría influenciar a quienes votan por quienes representan al pueblo ante el ? Aunque esta rama del gobierno solo cuente hoy con un 10% de aprobación, tienen el poder. Y en los cuadros del ejecutivo, la secretaria de Estado, Hillary Clinton esta muy cerca de los Kennedy. Su esposo tampoco se siente muy comodo con sus experiencia con los cubanos de la isla. Los Kennedy odiaban a a muerte a Fidel y a Raul (ej., operación mongoose). ¿Como afectarán estos sentimientos el establecimiento de un ¨smart policy¨ hacia Cuba? Otro punto de apoyo a lograr. Muchos hemos sufrido el daño de quienes convirtiesen nuestros sueños e ilusiones juveniles en horribles pesadillas, de quienes en nombre de la libertad, justicia e independencia ajusticiaran a culpables e inocentes porque al burocrata de turno le dió la gana, la venganza imperaba o queria sus propiedades. La oposición al cambio ¿no brota precisamente alrededor de estos amargos y oscuros recuerdos? De padres vejados y asesinados? De familias destruídas? De honestas pertenencias arrebatadas? De indescriptibles ignominias sufridas en la cárcel? ¿Por que cambiarían su posición? Todos estos puntos y mas hacen difícil un cambio ágil, rapido para que la dictadura no pueda torpedear (ej.: mandando tropas al Africa, asesinando los pilotos de Hermanos al Rescate, haciendo zarpar flotillas de cubanos desesperados, encarcelando al por mayor todo hombre o mujer que hubiese ¨ofendido¨ cualquier burócrata). Gracias al buen Señor, la crisis economica global y la interna cubana mucho limita el campo de acción de los sátrapas nacionales. Pero aún así, de este lado hay que plantear las alternativas, cambiar honestas discrepancias y neutralizar las maliciosas, documentar con serenidad los puntos claves siempre con cuidado de no darle más poder a los históricos en la isla opuestos a cualquier cambio. Nuestra cultura asegura que los análises serán enriquecidos por opiniones encontradas y álgidas discusiones. En el pasado, el mesianismo , el protagonismo o la prepotencia han sido los enemigos. ¿Podremos lograr convertir la comprensión, la paciencia, la perseverancia y la flexibilidad en nuestros futuros aliados?. ¿Podríamos humildemente compartir nuestras propias penurias? Como a muchos otros, me costó reconocer la urgencia de reconsiderar mis ideas, pero cuando lo hice, actué sin remilgos: hoy me opongo al embargo. Esa solitaria transición fue difícil, incomprensible para quienes me respetaban; dolorosa y dura--no es fácil aceptar un divorcio con ideas atesoradas y queridas, sobre todo al ocaso de nuestro dias. ¿Por que cambie yo? Por que cambiaron quienes me acompañan en esta cometida? Al comprender que las medidas abrazadas beneficiaban a quienes nos arrebataron la revolución, sus sueños y su pragmatismo, a quienes traicionaron nuestra generación; el cambio resulto ineludible. Veo y escucho a traves de quienes en el medio viven razones en pro y con hacia las políticas bajo las cuales tan intensamente viven los cubanos y cubanos americanos en Miami y sus alrededores. Pocos, y cada vez menos, por orgullo y soberbia continúan apoyando medidas anacrónicas aún cuando sospechen estas consolidan el poder de la paradójica, tambaleante pero aún férrea dictadura castrense. Un gran porcentaje del número cada vez más reducido apoyando las viejas políticas lo hacen de buena fe--ante la impotencia de no ver otra manera de arrancar ese cáncer del cuerpo cubano. Salvo pocos disfrutando el frío sabor de la venganza (aunque esta sea mal dirigida), los cubanos residiendo en el sur de la Florida no quieren golpear ni ahora ni quisieron antes a los cubanos en la isla que sufre. ¿Cuales argumentos mostrarán la inescapable ventaja de nuevas medidas llamadas a acelerar, y no retardar, el devenir cubano hacia una sociedad día a día más justa, próspera y democrática? El aislamiento del embargo beneficia principalmente al gobierno cubano, un gobierno fanáticamente opuesto a los intereses de nuestro país, un cínico grupo cleptómano amasando la miseria de su propio pueblo. Con respeto hacia las acciones del ayer hechas por el gobierno americano y sus intervenciones en la isla, pero con más respeto aún hacia los mártires cubanos, los presos políticos y al sufrido y oprimido pueblo , debemos eliminar esta política de Kennedy, unilateralmente y sin condiciones previas; ni el gobierno ni el pueblo americano deben depender de los cubanos para formular su propia politica hacia la isla. The obsolete embargo must go. Felipe P. Manteiga. U.S. Foreign Service Officer (Ret.)
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El régimen acaba de negar la entrada a la isla a Marcelino Miyares, presidente del Partido Demócrata Cristiano de Cuba. Miyares pretendía viajar con motivo de la vista papal. Veterano de Bahía de Cochinos, es desde hace muchos años un activo promotor de la reconciliación y la transición pacífica hacia la democracia. Acaba de publicar un libro, Cambio en Cuba 2012. Pregúntale sobre la visita de Benedicto XVI, la reconciliación, la transición, el régimen...
RESPUESTAS DE MARCELINO

El Partido Demócrata Cristiano de Cuba expresa su dolor por la muerte de Laura Pollá quien fuera una gran mujer y una gran cubana. Como líder de las Damas de Blanco, Laura demostró a Cuba y al mundo entero, el valor de la perseverancia en el reclamo pacífico de justicia y libertad para todos los cubanos, en especial para los prisioneros políticos.
Laura Pollán peregrinó todos los domingos a la Iglesia de Santa Rita en La Habana para suplicar ante el altar por una Cuba libre y reconciliada, sin odios y con justicia. Hoy sabemos que Laura está junto al Señor de la Historia y que desde su nuevo lugar seguirá pidiendo por su pueblo.

Le invitamos a ver, y a participar con sus opiniones, el debate que el programa "A mano limpia" dedicó a sendas cartas de miembros de la oposición en la isla y de exiliados cubanos al Congreso de EE.UU. Oscar Haza reúne en su programa a Ana Carbonell (Jefa de la Oficina del congresista Díaz-Balart), Enrique Patterson (analista político, escritor), Ninoska Pérez (periodista), y a Marcelino Miyares (Pdte. del Partido Demócrata Cristiano de Cuba). Haga click en la foto para entrar al debate.
Fragmento de las palabras de Marcelino Miyares
Ayuda a presos de conciencia cubanos y sus familiares.
Muchas Gracias por su donación.