La diputada opositora venezolana María Corina Machado en 2012. / MOEH ATITAR
Entrevista a María Corina Machado, diputada de la oposición en el Parlamento de Venezuela
De María Corina Machado (Caracas, 1967) destacan el coraje para enfrentar al poder bolivariano y una inusual vocación de servidor público. La parlamentaria independiente, divorciada y con tres hijos, ha roto con el destino de dama de sociedad que la vida le tenía reservada para convertirse en una aguerrida dirigente obsesionada con derrotar al chavismo.
En esa transformación no pocas veces se ha jugado su integridad física. En 2011, cuando aspiraba a hacerse con la candidatura presidencial de la oposición, fue a recorrer las calles de Turmero, una población del Estado de Aragua, en el centro de Venezuela. Allí la esperaban grupos violentos del chavismo que consideraban una afrenta su presencia. Machado ordenó entonces a su equipo y a su escolta que la dejaran conversar con los jefes de la turba que la hostigaba. Fue la primera vez que estuvo a punto de ser agredida. Cayó al piso en medio del revuelo que se formó. Un escolta recibió el golpe de un casco de motorizado que iba dirigido a ella. En otra ocasión pistoleros a sueldo del Gobierno la expulsaron a tiros del barrio 23 de Enero, un enclave del chavismo radical a menos de dos kilómetros del Palacio de Miraflores.
Cuando acusan de fascista a la MUD incurren en un grueso error, a sabiendas. En cambio llamar fascistas a los líderes del Gobierno calza a la perfección. Que Diosdado apalee y luego acuse de ser fascistas a Borges o a María Corina es la típica mentira institucionalizada del viejo y el nuevo fascismo: hacer pasar a las víctimas como victimarios
Para Luis Britto García
1 El fascismo fue un sistema de dominación con unos mecanismos represivos especiales. La nota esencial de ese sistema es el totalitarismo y entre los mecanismos represivos que le son propios cobraron fama especial los grupos armados, adiestrados y organizados bajo un mando superior, para aplastar disidentes y amansar manifestaciones no violentas.
El gobernador de Miranda asegura que esperar una respuesta del TSJ o acudir a instancias internacionales con su reclamo porque "se robaron las elecciones" del 14 de abril, no detendrá el trabajo de la "defensoría del pueblo Simón Bolívar". Opina que el país cambió tras la muerte de Hugo Chávez y que Nicolás Maduro no tiene fuerza para imponerse y no le ganaría una elección presidencial en este momento. El dirigente agrega que el Gobierno no tiene "puerta de salida"
"Sé paciente si la vida te trae sufrimientos. Confía en Dios, Él te ayudará". Se trata de una frase del Eclesiástico, uno de los libros sapienciales del Antiguo Testamento, que describe a Henrique Capriles Radonski en este momento: un hombre paciente y confiado."Tú eres mi presidente", le dicen.
"Y yo gané", responde con una sonrisa. Está seguro de que triunfó y de que repetirá la hazaña en las próximas elecciones presidenciales, sean cuando sean. Aguarda paciente por su objetivo de un cambio, sin prisa por agotar las vías institucionales –internas y foráneas– con su reclamo de que le "robaron" las elecciones.
Con la sensibilidad que tienen los grandes escritores, algunas veces los analistas, y casi nunca los políticos, al escribir un artículo bajo el título "La larga muerte del chavismo", detectó Mario Vargas Llosa el momento por el cual atraviesa Venezuela. Como sucede con las bestias, aduce Vargas Llosa, la agonía de un régimen se caracteriza por agresiones furiosas. Son las que precisamente ha venido mostrando Nicolás Maduro desde que asumió su impugnada presidencia.
En cualquier país cuando un gobierno es elegido con magra mayoría, éste busca asegurar su estabilidad abriéndose al dialogo. Pero el gobierno de Maduro no es normal. La propia autodefinición del régimen como revolucionario lleva al presidente ungido a concebir la política como una suerte de "estado de excepción en permanencia". Gobernar, en ese marco, es secundario: lo principal es la conquista o por lo menos, la conservación del poder. Pero aún así. Si como demócrata Maduro ha mostrado deficiencias, como revolucionario es simplemente una catástrofe.
El expresidente colombiano Andrés Pastrana AP_REUTERS
Andrés Pastrana anda por el Medio Oriente y desde allí, haciendo un alto en su agenda viajera, confirmó y profundizó su advertencia, en carta enviada al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, la semana pasada , sobre "el sacrificio de la democracia venezolana en el altar de su reelección" (la de Santos). Pero, aun más grave es su convencimiento de que Santos ha puesto esa reelección en las manos de un mandatario venezolano cuya legitimidad en entredicho, por lo que llama un fraude electoral, lo coloca "ante la peor de sus crisis".
-Cuando usted critica al presidente Santos "por entregar al chavismo y sus aliados la cabeza de la democracia venezolana"¿no debería incluir en esa critica a los mandatarios de Uruguay, Argentina y Brasil, por citar sólo tres países visitados por Maduro recientemente?
Marcelino Miyares, desde Caracas, entrevistado por NTN24
Caracas, 27 de Septiembre. A las 2:15am, luego de más de ocho horas de espera, al Consejo Nacional Electoral chavista no le quedó más remedio que anunciar que la oposición logró 61 escaños en las elecciones parlamentarias de ayer. La oposición espera sin embargo que ese número aumente al estar todavía sin decidir varios escaños en los estados Carabobo, Guárico, Anzoátegui y Táchira. Un hecho fundamental es que el oficialismo chavista, a pesar de un sistema electoral perverso e injusto, no logra las 2/3 partes de la Asamblea de 165 diputados. Inmediatamente despues del anuncio, el coordinador de la Mesa de Unidad de la Oposición Democrática (MUD), el democristiano Ramón Guillermo Aveledo, anunció que la oposición obtuvo un 52% del voto popular. Este triunfo del pueblo Venezolano bien puede ser el inicio del final del Chavismo en Venezuela. Marcelino Miyares