|
Escrito por Fernando García
|
|
Martes 02 de Marzo de 2010 00:00 |
El presidente español reconoce que el caso Zapata puede ser "un revés" para la relación con Cuba
Un canje de prisioneros. Ésta es la solución que los hermanos Castro proponen a Estados Unidos para finiquitar el asunto de los reclusos políticos en Cuba. Los gobernantes de la isla pretenden que Washington ponga en libertad a sus "héroes antiterroristas": los cinco agentes cubanos detenidos en Miami en 1989 y condenados en el 2001, por espionaje y conspiración para asesinar, a penas de entre 15 años de prisión y cadena perpetua. Si EE.UU. accediera a dicha liberación, La Habana dejaría libres y deportaría al medio centenar de los 75 detenidos en la primavera negra del 2003 que siguen presos. El trato parece hoy improbable, pero es lo que hay sobre la mesa.
|
|
Leer más...
|
|
|
Escrito por Rosa Montero
|
|
Martes 02 de Marzo de 2010 00:00 |
|
Hace un mes hablé en este artículo del infierno de las cárceles cubanas, del maltrato sistemático y de la aterradora indefensión de los presos de conciencia. Por entonces Orlando Zapata ya estaba en plena travesía hacia su muerte, pero yo no lo sabía. No lo sabía casi nadie. La huelga de Aminetu la conocimos desde el primer día, porque España es una democracia y las noticias circulan. Pero las dictaduras feroces, y la cubana lo es, se caracterizan por silenciar los gritos de las víctimas. Y hacen algo aún peor que silenciarlas: las difaman. En los foros de Internet leo comentarios de la gentuza castrista diciendo que Orlando era un delincuente común "de lo peor". ¿Se puede concebir una abyección más grande? Además de torturar, denigran al torturado. Es como si alguien violara a una chica, le sacara los ojos y la decapitara, y luego nosotros dijéramos: algo habrá hecho para merecerlo, la muy puta. Con las agresiones contra las mujeres ya lo vemos claro, ¿no? Pero, asombrosamente, ese sucio prejuicio sigue funcionando con los cubanos.
|
|
Leer más...
|
|
Escrito por Armando Valladares
|
|
Lunes 01 de Marzo de 2010 00:00 |
|
YO ESTABA en las prisones políticas de Cuba cuando 10 de mis compañeros murieron en huelga de hambre. La muerte-asesinato de Orlando Zapata Tamayo ha conmovido el mundo. Los medios de comunicación internacionales -internet, sobre todo- hicieron posible que en pocos minutos la trágica noticia llegara a los más remotos rincones del planeta. No puedo evitar que se me agolpen los recuerdo tristes de tantos prisioneros que compartiron conmigo celdas y horrores...
Roberto López Chávez era casi un niño cuando se declaró en huelga de hambre en la prisión de Isla de Pinos, al sur de La Habana. Lo llevaron a las celdas de castigo. A los pocos días, le negaron el agua. La agonía de la muerte por sed no es comparable con ninguna otra forma de morir. Yo participé en muchas huelgas de hambre, pero no tuve valor para hacer una huelga de sed, porque vi los sufrimientos de mis compañeros: los labios se agrietan, se despellejan, la lengua se inflama... Era como si los quemaran por dentro en una hoguera. Roberto, en el suelo, delirando, pedía agua. ¡Agua! Entraron los guardias... En el suelo, el prisonero agonizante clamaba por un sorbo de agua.
|
|
Leer más...
|
|
|
|
|
|
|
Página 6 de 28 |